Turner. Exposición en el MNAC: «La luz es color»

«Es necesario distinguir la verdad mayor de la menor: a saber, la idea más grande y más liberal de la naturaleza, de la comparativamente estrecha y confinada; es decir, lo que se dirige a la imaginación, de lo que se dirige únicamente al ojo… La luz es por tanto color… Sólo cuando ya no tenemos miedo empezamos a crear» (JM William Turner)

En colaboración con la Tate, el MNAC nos ofrece una excelente muestra de Turner (Londres, 1775-1851), un pintor visionario que pasó del éxito a ser considerado demente, a medida que avanzaba en su experimentación con la luz y el color.

Turner no solo fue un paisajista extraordinario (tanto que probablemente es el responsable de que el paisaje se considere un género mayor): su investigación sobre la luz, el color y la atmósfera le adelantó medio siglo al impresionismo y 75 años a la abstracción. Intuyó que los elementos de la naturaleza son fuerzas abstractas, inmensas, dignas de ser pintadas, con su propia simbología y significado. Y todo ello a inicios de la primera revolución industrial.

Fue evolucionando desde el paisaje romántico hacia un estilo libre, atmosférico, rozando casi la abstracción cuando las formas quedan diluidas por la omnipresente luz del amanecer.

Las fuerzas de la naturaleza estuvieron siempre en su foco. Su mecenas Walter Fawkes relató como en una ocasión estaba en su casa de Yorkshire reunido con Turner, cuando se acercó una súbita tormenta. Turner detuvo la conversación y comenzó a realizar bocetos de nubes y lluvia.  Aquellos bocetos acabarían transformados en la obra «Aníbal cruzando los Alpes».

Como experimentador, desde una técnica sublime, también llevó al óleo procesos propios de la acuarela, con una paleta extraordinariamente clara.

La exposición del MNAC nos trae un centenar de piezas entre pinturas, dibujos, esbozos y grabados. La propuesta sigue el desarrollo de las composiciones de Turner: a partir de los primeros esbozos hasta las acuarelas, óleos o grabados finales.

La muestra revela cómo la técnica de la acuarela fue fundamental en el enfoque científico -pero intuitivo- del artista, permitiéndole captar la intensidad de las fuerzas de la naturaleza con una precisión expresiva sin igual. La principal inspiración de Turner surgió de sus viajes por Gran Bretaña y Europa continental y sus paisajes incorporan fuentes diversas, desde la mitología clásica hasta la propia historia del arte o las invenciones tecnológicas del momento.

El MNAC nos confronta con una experiencia sensorial de la naturaleza que nos afecta hoy más que nunca. Y propone en paralelo otra muestra: «El latido de la Naturaleza», con una selección de dibujos de la colección, de artistas del siglo XIX como Marià Fortuny, Ramon Martí i Alsina, Lluís Rigalt, Antoni Fabrés, Baldomer Galofre o Jaume Morera.

Hasta el 11 de septiembre de 2022

En el MNAC, Sala de exposiciones Temporales 1.

Entrada:
Solo exposición: 6€ (también permite visitar la muestra «El latido de la naturaleza»)
Entrada General: 12 €, válida para 2 días.
Abono básico: 18 € (1 año)
Sábados a partir de las 15,00 h Gratuito. Recomendamos Reservar franja horaria.
Primer domingo de mes Gratuito.

Reserva de entradas: Tickets Museu Nacional

Horario de verano: de martes a sábado, de 10 a 20 h
domingos y festivos, de 10 a 15 h
Lunes cerrado, salvo festivos.

Visitas Comentadas: cada sábado, incluidas en la entrada
A las 11 h (castellano) y a las 12.30 h (català).
Aforo limitado, sugerimos reservar: 93 622 03 75

Web del MNAC 

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